VII. La bienvenida a la locura
- Vnia Sim
- 26 ene 2023
- 11 Min. de lectura

— Elava, Elava — Me tomo un minuto volver desde el reino de los sueños y todavía más darme cuenta de que ya no estaba en mi habitación, mire el pequeño espacio hasta recordar de golpe los últimos acontecimientos, justo a tiempo para tener la cabeza castaña de ¿Kylian? — Prepárate, tenemos que levantar el campamento y retomar el viaje.
— Bien.
No masculle mucho más mientras me levantaba e intentaba recordar las últimas horas, por suerte vi la ropa que me había dejado el día anterior la hechicera y me vestí apresurándome lo más que podía y descubriendo en el proceso que era un poco más difícil de lo que esperaba ¿Dónde se amarraban estas cosas?

Tuve que luchar un rato más para acomodarlo todo correctamente y salí para descubrir que la mayoría de las tiendas estaban casi guardadas completamente así que seguí sus pasos con movimientos rápidos, sintiéndome más torpe que todos los demás aun sí desarmar era muchísimo más fácil que armarla ¿Por qué nunca nos enseñaban cosas así en la torre?
Las palabras de la pelirroja volvieron de golpe a mi cabeza, tenía una respuesta real a ello ¿Cómo se atreverían a darnos habilidades básicas para sobrevivir más allá de la torre o de las cortes? Sin embargo, era extraño porque los hechiceros, más allá de ser entretenimiento para los nobles, también eran guerreros ¿Por qué no nos entrenaban para ello?



Escuche al rubio quejarse de lo lentos que íbamos, de que a este paso la luz del sol se iría antes de acabáramos y sentí una chispa en mi interior, furiosa, deseando darle un pequeño choque para comprobar si continuaba con deseos de hablar, pero me mordí la lengua y evite destrozar la delgada tela de la tienda con mis uñas.
Detestaba quedarme callada, mi magia hervía lentamente bajo mi piel, igual de enfadada, pero había escuchado historias horribles de gente en las misiones, de todas las veces en las que habían activado los collares y las marcas dolían, aunque, la preocupación que realmente conseguía mantener mis labios sellados era la de tener que volver a la torre tan pronto, me negaba a tener que abandonar los bosques por un idiota rubio que solo quería hacerme rabiar.



— A los jóvenes nobles no les enseñan a callarse la boca ¿Verdad? — La voz de Morrigan se elevó sobre la del chico — Ni a no tentar a quienes pueden quemarte ¿Cierto?
— ¿Quién me va a quemar, hechicera?
— Como sigas con las tonterías, yo.

— ¿No les parece un poco temprano para esto? — Mascullo otra voz y tuve que buscarlo un poco para encontrar al príncipe, luciendo cansado, no parecía haber pasado una buena noche — Cualquier intento de asesinato para después del mediodía, por favor que así por lo menos me entero, mientras tanto intentemos avanzar que nos queda un largo tramo y quiero comprobar si vemos más cambios en el camino.
— De acuerdo.



— Y Daire ¿Puedes dejar de retar a las hechiceras? No quiero tener que explicarle a tu padre, ni siquiera por carta, como fue que su hijo acabo en una pira de fuego, por favor.
— No estoy haciendo nada — El bufido de la chica de ojos castaños fue suficiente contestación para todos, que tranquila parecía sabiendo que no podrían herirla con solo ordenarlo, ignore una pequeña punzada en mi interior.
— Solo tentar al fuego y no podre impedir que te lastimen si tú mismo lo has buscado — Dio por terminada la discusión, aunque se giró hacia mí solo un segundo después — Quizás deba aclararlo ¿Elava? — Asentí rápidamente — No voy a castigarte por responder, puedes estar tranquila con ello.
— ¿A qué se refiere exactamente?
— A eso mismo, no voy a castigarte por hablar o actuar a menos de que sea extremadamente necesario, preferiría no hacerlo ¿De acuerdo?
— … De acuerdo.

El rubio consiguió mantener su boca callada después de eso y las cosas fueron bastante más tranquilas, aunque no pude parar de preguntarme cosas sobre mis acompañantes ¿Se conocerían de mucho tiempo? Los tres chicos parecía que sí, pese a que sus personalidades y reacciones eran muy diferentes ¿Se habrían criado en el mismo lugar? Pero… El de cabello castaño no era humano, al menos no del todo y por lo poco que sabía de los cambiaformas, que apostaba que lo era, no solían vivir en núcleos humanos, por lo menos eso susurraban muchas veces cuando Amleth se paseaba alrededor de la torre.
Las primeras horas del viaje fueron bastante silenciosas, siguiendo un camino marcado que se adentraba en los bosques, las únicas charlas que había eran principalmente entre Daimhin y Kylian, más de estrategia que de otra cosa, al inicio intente mantenerme concentrada en ello, pero me aburría y el bosque a nuestro alrededor era demasiado llamativo para ignorarlo.


Culpaba principalmente a mi parte elfa de ello, mamá no paraba de canturrear canciones sobre la belleza y la magia oculta en esta ni de contar historias increíbles sobre sus héroes antiguos, siempre en medio de los bosques y corriendo tan libres como yo nunca lo podría ser.
Esas historias habían sido mi consuelo y mi martirio durante los primeros años en la torre, soñaba con volver con mi madre y de escapar a los bosques juntas, donde viviríamos felices el resto de la vida, donde mi magia no me condenaría a una jaula. Soñé tanto con ello que por algunos momentos confundí la realidad con los sueños y despertarme acababa doliendo.



Volví a la realidad cuando choqué con la espalda del de cabello castaño y noté que todos parecían un poco tensos, no me atreví a preguntar nada, sin embargo, tampoco fue necesario, un olor pestilente invadió mis fosas nasales y mi magia pareció reaccionar con fuerza a algo cercano… Que parecía bastante hostil.




Esperamos unos segundos, nadie se atrevió a moverse y cuando nada sucedió, Kylian empezó la búsqueda, pareciéndome más salvaje que antes, como un depredador listo para encontrar a su presa.
Buscó alrededor y yo seguí con la mirada cada uno de sus movimientos ¿Estaba oliendo o era idea mía? No duro mucho antes de cambiar su rumbo y sumergirse en las profundidades de los árboles.
Daire y Daimhin se miraron un momento antes de seguirlo, dejándonos a Morrigan y a mi igual de confundidas y como no podía ser de otra forma, nos unimos a la búsqueda mientras pensaba que seguro era una mala idea.
Por suerte caminaban lentamente, intentando no alertar a lo estuviera cerca.
Se notaba que nos acercábamos, mi magia titilando, nerviosa, en mi interior me avisaba de ello, pero no solo eso, el olor empeoraba y mi estomago se estaba revolviendo en consecuencia.
La pelirroja lucía tan incomoda como yo y a los otros no alcanzaba a verles el rostro, pero no creía que estuvieran mucho mejor, no podía recordar una criatura que generara tal olor o que en la descripción de los libros apestara tanto ¿Qué podía ser? Y ¿Cómo era posible que otras criaturas le permitieran vivir en el bosque con semejante olor? Apenas podía contener las náuseas.


Por suerte resulto que no estábamos muy lejos de… La fuente de la putrefacción.
Y no era nada de lo que podríamos esperar. Ni siquiera era una criatura viva. Parecía un simple humano pero mi magia y el olor gritaban lo contrario. Me apresure a acercarme, sobrepasando a los dos chicos y a mi propio sentido de preservación que solo quería huir lejos del olor a muerte.
Kylian estaba al lado de lo que fuera aquello, aunque por la forma en que movía su nariz no parecía muy contento por ello, no entendía como estaba aguantando si era la criatura que yo pensaba que era, tenían los sentidos más sensibles y de ser así, no deseaba ser él en estos momentos, si ya sentía que me podría desmayar en cualquier instante, como me oliera más fuerte hubiera muerto.


— ¿Qué es eso? — Morrigan parecía tan confundida como yo cuando finalmente nos alcanzó, negué con la cabeza sin saber que responderle, se acuclillo y en el proceso estuvo a punto de caerse por un ataque de tos — Como apesta esta cosa ¿Cuántos meses lleva aquí?
— No creo que lleve más de un día o dos — Suspiro el caballero antes de imitar la postura de la hechicera, aunque en su caso la única evidencia física del malestar fue su mueca y el movimiento de su nariz — Aunque el olor haga parecer lo contrario, no parece estar muy descompuesto.
— Pero… ¿Es un humano? — Murmure.
Me agache para obtener una mejor visión, mala idea, el olor estaba todavía más concentrado y estuve a punto de caerme de la incomodidad, tosí un poco pero la incredulidad resulto más fuerte que el asco, olía como si llevara tres meses a la intemperie pero casi parecía dormido, solo estaba pálida, con algunas venas evidentes, moradas por toda su piel y una sustancia extraña alrededor de su boca, nariz y ojos, me acerque más, sin contener mi extrañeza, aunque mi nariz se arrepintiera en el acto, maldito olor.
— Eso parece, no parece ninguna otra especie — Kylian también se acercó y estando más cerca, la repulsión fue evidente, todo su cuerpo se agito como si estuviera en contra de volver a someterse a ese olor — Lo que no entiendo es ¿Por qué huele así? ¿Por qué esta aquí?
— ¿Cuánto tiempo llevara aquí? — Morrigan también se acercó más y parecía bastante tentada a tocarlo — ¿Por qué los animales no han empezado a comérselo?

— Por el olor, los animales no son idiotas — Nos interrumpió el rubio y los tres elevamos la cabeza casi al mismo tiempo — Algo que apesta de esta forma no puede ser comestible.
— … Los grandes. Dudo que a los gusanos les importe demasiado como huelan los cadáveres — Murmuro Morrigan, luciendo bastante preocupada — Ni siquiera hay moscas.
— Ni en el interior, maldición — El castaño suspiro, se acercó un poco, recostó un poco sus orejas — No respira y su corazón tampoco late…
— ¿No era obvio que estaba muerto?


— Siempre es mejor asegurar — Lo miré con sospecha, alzo la mano, con sus garras brillando antes de encajarlas justo en su pecho, alguien soltó un gritillo, pero no me di cuenta de quien había sido. Kylian tampoco pareció importarle, no se detuvo, se acercó a las heridas recién creadas, inspeccionándolas con cuidado — Ni un insecto… Esto no es normal.
Se levanto con desconfianza, las dos le seguimos sin dejar de mirar el cadáver, parecía tan extraño, todo me parecía mal y mi magia no paraba de titilar en mi interior, bastante furiosa. Aún peor que antes ¿Qué estaba mal?


— … Que extraño es todo — El príncipe parecía tan confuso como todos los demás — ¿Soy el único que siente que algo está muy mal aquí? — Todos negamos con rapidez, todos estábamos incomodos — Kylian ¿Crees que esté relacionado con la bestia?

— ¿Sospechas eso? — Miro un momento más y se giró al príncipe — Es lo suficientemente extraño para que me parezca posible, pero — Se miro las garras, rojas de la actividad reciente — Parece tener carne y sangre, es extraño que si se debe a la bestia lo dejara tan completo y de ser así ¿Qué le hizo? ¿Por qué apesta de tal forma?
— Esas son las preguntas a las que seguimos sin respuesta, sería tan fácil si los cadáveres hablaran.
— Ese es un tipo de magia arriesgada — Masculló la de cabello rojo, removiéndose incomoda y yo ni siquiera quería pensar en ello — Una magia prohibida quien sabe hace cuanto y tiene razones para ello.
— Lo sé, no sugiero eso, es solo que todo sería más fácil si los muertos hablaran ¿No coinciden?
— Con el fin del mundo acercándose, Daimhin — El rubio se quejó, conservando su distancia al cadáver — Y ahora quieres que los muertos resuciten ¿No te parece suficiente con los dioses antiguos despertándose?
— Suficientes problemas tenemos, supongo, aunque irían a juego y si estuvieran de nuestro lado…
Y como si el príncipe lo hubiera invocado, mi magia chilló y me perdí por un segundo, el movimiento junto a mis pies me despertó y mi grito se debió escuchar en todo el bosque.


El cadáver se estaba moviendo, incorporándose y me quede paralizada, no sé qué habría sido de mí de no ser por Kylian, que me aparto del camino del cuerpo, hasta toparme con los dos chicos, quienes se acomodaron para protegernos a Morrigan, quien en algún momento había llegado a mi lado, y a mí.
Más propio de una pesadilla que de la realidad, el cadáver daba pasos certeros hacia nosotros y Kylian parecía hacer todo lo posible por contenerlo, lanzando algunos gruñidos, sus ojos también brillaban, sus dientes parecían más afilados y sus garras todavía más largas.

El príncipe y el caballero no se quedaron atrás, si bien se mantuvieron frente a nosotras, manteniéndose como un escudo humano. Demore un poco en recordar precisamente a que se debía, mientras tanto Morrigan parecía tener un mejor control de la situación, su magia ya había empezado a participar, lanzando pequeñas llamaradas de fuego hacia el grupo, con tal agilidad que no rozaron a ninguno de los vivos.
La magia bullente en mis venas no me iba a dar tal margen de habilidad, lo podía adivinar por la forma en la que mis propios dedos chispeaban, así que me concentre en hacer lo que mejor podía hacer, dejarlo actuar.

— ¡LEJOS!
Grité, esperando que todos se dieran por enterados antes concentrarme lo suficiente para dejar que el mundo se derritiera y las llamas despertaran. Mi cuerpo ardió por un segundo, pero no hubo dolor, nunca lo había, las llamas envolvieron mis brazos y chocaron con el cadáver y donde en otro momento habría estallado en las mismas llamaradas… Algo extraño paso.



Lo rodearon, sí, pero no parecía arder y eso no hizo más que enfadar mi magia, empezando a rodearme con más fuerza, mientras que la magia de la pelirroja parecía tener el mismo efecto, funcionaba, era evidente pero no lo detenía y quería gritar. El rubio junto al de cabello negro se acercaron y creí gritar que se alejaran, sin embargo, no me hicieron caso, con un movimiento coordinado y las espadas que ni siquiera había notado hasta ahora, hirieron el cadáver andante, aunque esto tampoco lo detuvo. No tenía tiempo de preguntarme que estaba pasando, deje que el poder siguiera fluyendo, rodeándome, enfadado y aumentando.
La hechicera parecía pensar lo mismo, su magia tan similar como diferente a la mía cumplía los mismos movimientos y ambas aumentamos el fuego hasta que todo alrededor del cadáver ardió.
Eso no me detuvo, no quería dejar ninguna oportunidad y permití a mi magia hacer exactamente lo que el fuego quería, arder, convertir aquella pesadilla en una hoguera, sin dejar ningún rastro.
Sin embargo, el castaño, antes de que lograra aquello, se enfrentó una vez más al cuerpo, el cual parecía más débil, errático y pútrido, le corto el cuello y se alejó justo a tiempo para que la gran llamarada arrasara con todo.



Trastabille al lanzarla y acabe en el suelo, rompiendo toda la concentración que había mantenido, pero eso no detuvo a mi creación y cumplió exactamente con lo que parecía querer desde el momento en que habíamos encontrado al cadáver. Ardió hasta no dejar más que cenizas, mientras observábamos en silencio.

— Recuérdame nunca más bromear con cadáveres — Suspiro el príncipe, cuando finalmente la última llama se hubo extinguido, se acercó a lo que había quedado y una mueca se dibujó en su rostro — O hacer enfadar a una hechicera ¿Verdad, Daire?
— … — El rubio contuvo una mueca y me pregunte si por una vez podría mantener su boca callada — Que buen humor tienes para haber perdido una evidencia — Definitivamente no. Solté un suspiro — Quizás habríamos obtenido más información si se hubiera dejado al menos… Algo.

— Mira… — Sentía la paciencia agotándose, el chico llevaba tirando de ella desde el comienzo y yo no me caracterizaba por tener demasiada, por suerte el príncipe parecía ser mejor que yo manteniendo la calma.
— Después de verlo caminar prefiero no probar su capacidad de sanar, por una vez prefiero no ir más allá.

Los otros nos acercamos al de cabello negro y observamos, por un largo rato, lo único que quedaba de aquella bestia, esperando que no empezara a formarse nuevamente o algo así…
Después de una hora, no sucedió y el príncipe pareció darse por satisfecho, sin embargo, no podía negar que algo de miedo se incrusto en mi corazón, que si acabábamos de empezar y ya nos encontrábamos a muertos volviendo de la tierra ¿Qué nos esperaba después?



¡Madre mía con el muertito! Muy mala señal de lo que está por venir. ¿Cuántos más habrá así y quién sabe si hasta más fuertes? ¿Será que efectivamente Kylian es un cambiaformas? ¡Qué interesante! Me tiene super intrigada todo
😱😱 MI MADRE!! Un muerto andante??
Eso es obra de los magos chungos esos, de la béstia!! 😱😱 Ay mis chicos q dios los pille confesaos pq se viene reto jodido... Elava, tu si ves q la cosa se pone fea... huyeeeeee!! Por lo q más quieras!! HUYEEEEEEE!!
Madre mía, es que Elava se mete en unas situaciones que vaya por Dios XDD, qué le pasará a la siguiente?!😬😬😬