X. De mal en peor (2/2)
- Vnia Sim
- 23 mar 2023
- 7 Min. de lectura



¿En qué momento había caído tanto la noche? La fogata estaba muriendo a mi lado, sin embargo, no tenía frio. Alguien me había puesto una manta encima, supongo que pensó que si estaba tan decidida a dormir por fuera por lo menos así estaría más protegida.
Miré a mi alrededor buscando al cuervo, pero en la oscuridad de la noche, no lo pude encontrar, sin embargo, no pude evitar notar el ruido de un movimiento cercano, me giré así allí, solo para observar las hojas de los arbustos moviéndose.
Me puse nerviosa con ello, prefería no atraer ningún animal salvaje al campamento, volví a mi carpa, tan preocupada como antes.
Demore en quedarme dormida, mirando el techo de la tienda mientras seguía pensando que a lo mejor debía volver al lado de la fogata, por lo menos estaría mejor acompañada.



Mis sueños no fueron mejores, no me brindaron ningún consuelo, fueron una mezcla confusa entre pesadillas. El rostro hipnotizado y perdido de Beth, la aldea sucumbiendo, el fuego, graznidos de cuervos, sombras extrañas como las descritas, monstruos saliendo del bosque y el príncipe con un rostro impropio de él, activando mis marcas, haciéndome sollozar del dolor.
Me desperté entre sudores fríos, no había nadie cerca, estaba tan asustada entre sueños que ni siquiera había gritado, me escondí en un rincón, sintiéndome extraña y mis dedos fueron enseguida a las marcas, no podía evitarlo. Mi condena estaba escrita sobre mi propia piel.


No podía olvidar el rostro del príncipe, su cara de maldad y el ardor que sentía, ni siquiera había sido real, solo un eco de los usos en el pasado, mezclado con el miedo a conocer el dolor que me despertaría la última de mis marcas.
En esa posición me encontró Daimhin, me toco el hombro con suavidad y cuando lo volví a mirar no pude evitar recordar la mueca perversa de mis sueños, me encogí más y él pareció más preocupado.
— Elava ¿Estas bien? — Murmuro, con la voz suave.
Lo mire por un momento, esperando desdibujar el rostro cruel que no correspondía al príncipe. La expresión de su rostro era una mezcla de preocupación y algo más ¿Dolor? Me sentí terriblemente mal de ser la culpable de aquella expresión pese a que él no era el de mi sueño, pero no podía dejar de pensar en el hecho de que era el dueño de mi vida, la persona que más daño me podía hacer.
Sabía que no iba a ser así, que mi cabeza me estaba jugando una mala pasada, mientras que el moreno estaba demostrando que era confiable, pero eso no evitaba que yo estuviera en pánico, no lo podía evitar.
Me tomo algunos minutos finalmente volver a la realidad y el chico siempre se mantuvo allí, con la misma mueca preocupada, sin intentar apresurar, le di un intento de sonrisa de agradecimiento y me levanté como pude mientras él seguía mis pasos hacia el exterior.
Quizás debería seguir durmiendo al aire libre.


Afuera nos esperaban todos, nadie pregunto qué pasaba ni porque llevábamos aquellas caras de pena, aunque en el rostro de Morrigan la curiosidad era evidente, por una vez se quedó callada.
— Tenemos que esperar a la respuesta del rey — Kylian rompió el silencio, decidido a fingir que nada estaba ocurriendo, aunque su mirada parecía preocupada — Así que pensamos que podríamos aprovechar para bañarnos en el río y comprobar si puedo conseguir alguna información sobre la siguiente ciudad.
— De acuerdo.
Nos preparamos rápidamente, aunque no pude evitar notar que el castaño estaba más alerta que otros días, parecía listo para atacar y no me pude evitar preguntar qué había pasado para que estuviera así.
No tuve tiempo para preguntar, Morrigan y yo seguimos el cauce hasta encontrar un sitio cercano, pero más cubierto mientras que el resto se mantuvo cerca del campamento para vigilarlo.


Me metí en el agua rápidamente y la pelirroja me siguió con la misma prisa, el agua estaba helada. Estuvimos en silencio un rato y la de ojos oscuros me paso algunos de sus frascos para que eligiera un jabón. Se notaba que siempre había sido libre, estaba más preparada.
— ¿Estás bien?
— ¿Hmm? — Masculle, tomándome un momento para contestar — ¿Por qué lo preguntas?
— Tienes ojeras.
Sabía que era demasiado esperar que no acabara preguntándome apenas pudiera, al menos no lo había hecho frente a todos.
— No he dormido bien.
— ¿Pesadillas?
— Eres muy curiosa.
— No lo puedo evitar — Suspiro, recostándose contra un borde — La realidad es que muchas veces no noto cuando estoy siendo demasiado intrusiva — Se encogió de hombros — Supongo que no he interactuado con suficientemente gente en mi vida para establecer los límites de cuando es demasiado, no quiero molestarte, avísame cuando lo estoy haciendo.
— De acuerdo.
— Entonces…
— Hmm… No paro de pensar en la aldea…
— ¿Y en monstruo detrás de todo? — Suspiro, poniéndose a mi lado — Somos dos, llegué a ver lo que paso en Osehr y el príncipe me había contado un poco, pero pensé que exageraba y me había prometido sacarme de la cárcel si lo ayudaba, era demasiado tentador — Suspiro — Pero escucharlo de alguien más no hace más que empeorar mis nervios, a lo mejor debí escapar en la primera oportunidad y no quedarme lo suficiente… En fin, mi padre siempre ha dicho que tengo poco seso para algunas cosas.
Noté que se había interrumpido a sí misma y decidí no seguir preguntando sobre ello, por otro lado, el tema de sus padres, siempre, irremediablemente, me causaba curiosidad, aunque después doliera pensar que las cosas podrían haber sido diferentes con mi madre.


— ¿Y tu padre? ¿Dónde está?
— Probablemente viajando con mamá, ambos siempre han sido muy aventureros. Y confían en mí, esto solo demuestra lo poco que eso se debe hacer — Se rio, a su propia costa.
— Bueno, alguna vez los planes de escape pueden salir mal, fallar una vez no indica demasiado — Comente, pensando en todos mis intentos de escape, evidentemente fallidos — La cosa es seguir intentando hasta que no te queden más opciones.
— Supongo que también es cierto, además, no he fallado tanto, todavía no tengo una marca en mi piel de haber sido atrapada — Me quede callada, sin saber que decir y Morrigan se arrepintió instantáneamente de sus palabras, su piel se tornó casi tan roja como su pelo — Yo… Mierda, lo siento, Elava, te juro que a veces lo olvido. Lo siento muchísimo.
— … Está bien.
— No, no lo está, maldita sea, de verdad soy una inconsciente — Masculló acercándose con cuidado — No intento lastimarte conscientemente, soy solo una idiota y para mí el mundo de las torres parece tan lejano que… Olvido que has vivido toda tu vida en él.
— No te puedo culpar, a mí también me gustaría olvidar que pertenezco a ese mundo que tan lejano te parece — Salí del agua rápidamente — Gracias por el jabón, ya terminé, nos vemos en un rato.
— Elava…



Me aleje un poco, sin escuchar y me arregle como pude antes de volver al campamento, quizás estaba siendo injusta con Morrigan, pero en el momento no quería lidiar con ello, tenía demasiadas cosas en la cabeza.
La pelirroja me siguió durante todo el camino, pero no hizo ningún intento de hablar y los chicos ya estaban junto a los restos de la fogata, tampoco parecían relajados, no tenían mucha mejor cara.

— Finalmente — Suspiro Daire y apenas me contuve de enterrarlo vivo, pero mi mirada debió ser suficiente advertencia — Bromeo, bromeo.
— ¿Qué ocurre? — Preguntó la hechicera al llegar.
— Nada que llega la carta y pronto debemos irnos, las noticias en la ciudad de Khuld no son buenas, algo parece estar sucediendo en la ciudad y los monstruos están más activos de lo normal a su alrededor — Murmuro el más alto.
— Pero Khuld está bastante lejos.
— Casi en el límite con el imperio de Felhaard, sí, es lo que me preocupa, no creo que sea nuestro demonio de interés, es demasiado lejano, además en Drehmien las cosas no parecen ser mejores y sospechamos que ese es nuestro demonio.
— … Mierda.

— Creo que eso resume bastante bien la situación — Contesto el príncipe, dando vueltas alrededor de lo que quedaba de la fogata, como un animal encerrado — Y mientras el mundo se cae a pedazos, nos tenemos que quedar a esperar que mi padre decida que debería tomarse unos minutos para contestar la carta que su hijo envió de urgencia por correo mágico, simplemente maravilloso.
Los nervios del moreno eran evidentes y los otros no parecían en mejor estado, no los podía culpar, mi cabeza hizo lo mismo y envió una imagen de la torre en llamas y de la cara de Beth perdida, no podía ser, el monstruo se estaba dirigiendo al sur, me dije, en su camino no estaba la torre.



Por suerte o por desgracia la situación no duro demasiado tiempo, como la noche anterior, pero sin la intervención de Morrigan, un portal se abrió en medio del lugar y una carta voló hasta las manos del príncipe.
Daimhin la abrió con premura, luciendo todo lo estresado que alguna vez le había visto, era demasiado extraño y la cosa solo empeoro, al ver que, en lugar de parecer más tranquilo, parecía enfadarse hasta que lanzo la carta contra la ceniza de la noche anterior, casi esperando que se prendiera de nuevo y se deshiciera de las palabras de su padre.
— No parece que fuera bien — Adivino el castaño después de un momento de silencio sepulcral.


— ¿Alguna vez algo ha salido bien con el rey, Kylian? — Mascullo el moreno, exasperado — Es un inconsciente, sigue diciendo que no es nuestro problema y que el hecho de que vaya al sur es lo mejor, que deje las tonterías y si el monstruo acaba en Felhaard sería lo mejor.
Que extraño, pensé, no parecía coincidir con la historia que antes habían contado, no sonaba como un rey dispuesto a enviar a su ejército para solucionar un problema sobrenatural ¿Qué ocultaba el príncipe? ¿Cuál era el plan real?
— ¿Y qué vamos a hacer? — Suspiro Daire, que a decir verdad no parecía demasiado extrañado.
— Seguir con el plan, tiene que reaccionar.
— Daimhin… — Empezó Kylian.
— No, has visto la destrucción ¿Tienes otra idea? ¿Alguien tiene una idea mejor? — Nadie contesto — Bien, entonces, pongámonos en marcha hacia Drehmien.



¡Ay, diosas, nena! Ese final me ha dejado shockeada... Me preocupa el cómo quieren que el rey reaccione. Hay algo extraño y me deja pensando qué tanto podrían estar usando a las brujas. ¡Ahora soy toda dudas! jaja. Como siempre ha sido un capítulo genial. Se me hacen cortísimos :(
Entonces... Esto es más una cruzada del propio príncipe q algo solicitado por el Rey?!
Ay Daimhin en q lío estás metiendo a tu equipo??!!😱😱
MADRE MÍA ENTONCES QUE COÑO PLANEA EL PRÍNCIPE??!!!